GASTRITIS CRÓNICA; AVALURE; micosis 80; PROVENTRICULITIS
por el Dr. Santiago Noval Melian,

 

TOXICOSIS

Hace ya de 20 a 25 años que decidí dedicarme a criar pájaros de forma deportiva y de entrada me encontré con dos grandes obstáculos: Los escasos conocimientos que en nuestra isla se tenían sobre la materia (sobre todo en canaricultura de color) y el aislamiento que produce la insularidad.
Por ello procuré documentarme a base de libros y revistas, aunque desgraciadamente en aquella época pocos eran los que tenían un mínimo de rigor científico. Afortunadamente hace ya años que la cosa ha cambiado y hoy en día podemos elegir entre gran número de libros y revista magníficamente documentadas.
Aficionado como soy, no solo a los canarios de color, sino también a los silvestres, exóticos e híbridos, pronto me di cuenta del gran problema que en ellos representaban las alteraciones del aparato digestivo.
Estos trastornos digestivos eran, en principio, etiquetados en la literatura como gastritis crónica o avalure y luego en magníficos trabajos de investigación como llamadas Micosis 80 o Proventriculitis. En ellos se le atribuía la ideología del trastorno bien a una micosis o a diferentes bacterias, según el trabajo consultado. Efectivamente en cultivos realizados por mi he encontrado diferentes gérmenes según el caso. Pero hecho el antibiograma correspondiente y establecido el tratamiento, los resultados eran incomprensiblemente de fracaso total.
Siguiendo con mi preocupación consulté a prestigiosos canaricultores de diferentes piases, pero o bien se salían por la tangente con tratamientos empíricos, o si eran mas sinceros me decían que no tenía cura.
Con mis observaciones y todo lo consultado me fui haciendo una teoría sobre lo que pasaba. Pensaba que el origen de todo estaba en una indigestión al ingerir una comida a la que no están acostumbrados; a esta indigestión debía seguir una infección gastrointestinal con semiparalisis y dilatación de los intestinos; lo que a su vez favorecería aun mas la infección. creándose un círculo vicioso en el que terminaría participando el hígado.
Si la teoría era acertada. el camino a seguir debía ser fácil. Examen de heces para determinar el agente causante, antibiograma si se trata de una bacteria y tratamiento adecuado. Pero ante mi desesperación pude comprobar que si bien a los silvestres y pichones con un tratamiento preventivo de antibióticos y sulfamidas, seguido de bacilos lácticos y sal de fruta, se evitaban muchisimas muertes; una vez establecido el cuadro de inflamación y hepatomegalia, el animal no respondía a ningún tratamiento y morían a mas o menos largo plazo.
He hecho numerosas autopsias y los resultados no se diferencian de otros publicados en cuanto a los agentes etiológicos. He encontrado bacterias, salmonellas, colibacilos, pseudomonas, bacilos sereus etc., hongos (cándidas, aspergillius) y parásitos (coccidios, toxoplasmas, ascaris etc),
Pero establecido el tratamiento oportuno, los pájaros seguían muriéndose y yo seguía preguntandome como era posible que con los medios que disponíamos en la actualidad, el problema no pudiera solucionarse. Cuando a un problema no le encontramos una explicación o solución lógica, normalmente es porque esta mal planteado y así era efectivamente.

La solución vino de la mano de mi buen amigo e ilustre profesor de Patología Infecciosa de la Cátedra de Patología de la Facultad de Veterinaria de Las Palmas, Dr. D. José Bismack Poveda, que es además destacado criador de timbrados, en una conferencia que nos dio hace mas de un año, sobre los efectos de las toxinas producidas por diferentes gérmenes.

Pronto me di cuenta de la enorme importancia de lo que me decía, ahora si, ahora todo el rompecabezas encajaba y se explicaba el porqué de los fracasos de los planteamientos anteriores.
Posteriormente he leído un gran artículo en la revista italiana de la FOI sobre el mismo tema.
La clave está en el envenenamiento por las toxinas que producen algunos hongos y bacterias. ¡Ojo! no vamos a decir ahora que todo los problemas intestinales ,se deban a intoxicaciones, pero si un elevadísimo tanto por ciento, sobre todo en silvestres y pichones.

Las toxinas que nos interesan son unos venenos que fabrican principalmente las bacterias y los hongos y que salen de su organismo depositándose en las semillas. Estas toxinas impregnan a las semillas de tal forma que es imposible eliminarlas por más que las lavemos y además resisten temperaturas superiores a los 100 grados; una vez la semilla infiltrada no hay forma de limpiarla de veneno.

El envenenamiento afecta a todo el organismo, pero sobre todo al aparato digestivo, produciendo una intensa inflamación que afecta también al hígado. La inflamación de proventriculo e intestinos hace que estos sean fácilmente atacados por los más variados gérmenes, incluso por aquellos que viven normalmente en su interior sin producir daño, pero que, ante la baja de defensas, se hacen patógenos; de nada sirve dar antibióticos si no se eliminan los efectos de las toxinas, pues el animal vuelve a infectarse. En cuanto al hígado, se produce primero una inflamación de sus tejidos con posterior fibrosis o cirrosis que es irreversible.
Puede haber casos de intoxicación rápida mortal, pero son raros. Lo más frecuente son las intoxicaciones crónicas, que en su formas más benignas comienzan sin sintomatologia, solamente producen esterilidad. Son los casos de pájaros con posturas claras una y otra vez, sin que sepamos encontrar la causa.
La enfermedad ya establecida produce el cuadro que todos conocemos: Abdomen abultado, en el que se transparentan los intestinos dilatados y rojizos, hígado grande bien señalado y aspecto de enfermedad general, que poco a poco e irremisiblemente acaba con la vida del pájaro. El cuadro es el mismo que el de cualquier gastritis crónica de diferentes etiologias (bacterias, virus, hongos o parásitos), con sólo pequeñas diferencias por lo que su diagnóstico de certeza sólo es posible en un laboratorio.

PROFILAXIS 0 PREVENCIÓN

Dado que la enfermedad una vez establecida plenamente es de muy difícil curación, vamos a ver la forma de evitarla en lo posible.

DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO

Las toxinas son la principal causa de la mayoría de los cuadros de inflamación gastrointestinal, pero no la única. Además, hemos de tener en cuenta que generalmente hay un cuadro mixto, pues existen infecciones sobreañadidas.

Los pasos a seguir podrían ser:

Nota- He hecho el mínimo posible de referencias técnicas (medios de cultivo utilizados, clases de gérmenes aislados, resultado de autopsias etc.) que pueden confundir al canaricultor y distraerlo de lo practico, pero estoy a la disposición de aquellos que quieran que les amplíe datos.